Consumo Consciente y Responsable, dos pasos y tres escalones

Ser una persona con consciencia es cuestionarnos y observar lo que hacemos para actuar con conocimiento, voluntad y amor. Cuando se hacen las cosas sin pensar o porque existen fuerzas externas que nos obligan, no estamos siendo íntegras y nos desviamos de nuestro estilo de vida holístico. Estar conscientes de lo que hacemos no siempre es fácil, hay que practicarlo y practicarlo constantemente, poco a poco se llega a lejos.

Consumidora ConscienteConsumir consciente y responsable es toda una aventura. Es un camino en el que vamos aprendiendo y descifrando cómo ser mejores personas a través de nuestras decisiones diarias.  Es importante no darse por vencida, pero tampoco juzgarse muy severamente cuando flaqueamos. Después de todo, la vida no se debe ver en blanco y negro cuando hay tantos colores y matices para disfrutarla.

Sin embargo, hay estrategias para guiarnos en este caminar. En el momento que tenemos el deseo de comprar algo tenemos que detenernos y dar dos pasos con consciencia.

El primer paso es el preguntarse, “¿lo necesito?”.

¡Hay tanta cosa que compramos que no necesitamos! Según las estadísticas el 99% de todo lo que compramos termina en la basura antes de que cumpla un año en nuestra vida.  Aquí es que ponemos en práctica las 5 Rs: Repiensa, Reduce, Reusa, Repara y, a lo último, Recicla.

ReCicladoEl segundo paso es el preguntarse, “con este producto, ¿estoy haciendo daño?”

Nuestro estilo de vida moderno nos empuja a comprar y comprar, especialmente productos que nos pueden estar haciendo daño a nosotras, a nuestras familias y a quienes lo producen y a la naturaleza.  Aquí se aprieta la cosa porque tenemos que profundizar y pensar.  Por eso, en este segundo paso comenzamos a subir los tres escalones del consumo consciente:

El primer escalón es para reconocer la comunidad amplia en donde vivimos.  Nos preguntamos, “¿esto se produce localmente?”

Se sabe que mientras más se apoya la empresa local, tenemos una mejor economía y aportamos a un desarrollo sostenible. Mientras más rápido y cerca circule el dinero que gastamos, es mejor para la comunidad donde vivimos. Si tienes la posibilidad de escoger, siempre compra el producto o servicio local.

El segundo escalón es para reconocer el mundo mejor en el que queremos vivir. Nos preguntamos, “¿es esto justo y ecológico?”

Quienes queremos vivir en una mejor sociedad, tenemos que apoyar ahora aquellos proyectos económicos y empresas que están haciendo las cosas bien. Siempre es mejor cuando uno conoce de dónde viene lo que consumimos. Si no conocemos personalmente la empresa o el proyecto, entonces podemos buscar las certificaciones que nos ayudan a tomar mejores decisiones de compra: FairTrade, Organic, Sustainable, Free from harm.

El tercer escalón es el para ser congruentes y consecuentes con nuestros principios de vida, “¿cómo esto aporta a mi vida?”.

La mayoría de las personas cuando se les pregunta si son consumidores responsables, que compran productos locales, ecológicos y solidarios, contestan que sí. Sin embargo, las estadísticas dicen que menos de la tercera parte que quienes contestan realmente compran este tipo de productos. Pocas son las que hacen el esfuerzo adicional que conlleva el ser congruentes entre lo que queremos idealmente en nuestra cabeza, y lo que hacemos realmente día a día. Aún cuando sea difícil, el compromiso con nuestros valores y principios es bien importante.

Al final del día, tenemos que ser pacientes con nosotras mismas y reconocer que estamos cada día mejorando y desarrollando nuestro estilo de vida consciente. También, es importante no juzgar a quienes todavía están en otra etapa del camino, acompañar a quienes van con nosotras y agradecer a quienes abrieron las sendas para nosotras caminar.

ShopLocalEn Tu EcoTienda La Chiwi, nuestra razón de ser es acompañarte en esta aventura de consciencia y responsabilidad. Por eso te ofrecemos productos de Alimentación Consciente, Cuidado Propio, Expresión Personal y Hogar Holístico.  Todos fair trade + eco-friendly + conscientes.


Dejar un comentario